
El Sr. Burns decide cancelar la gratificación de Navidad; Marge gasta los ahorros para quitarle un tatuaje a Bart. Para resolver los problemas económicos, Homero toma un empleo como Santa Claus.

Bart hace trampa en un examen de coeficiente intelectual y termina siendo el hazmerreír en una escuela de niños súper dotados.

Homero es echado de la planta nuclear tras causar otro accidente más, y, al quedar sin trabajo, casi se suicida. Pero logra sobreponerse y le encuentra sentido a su vida como activista de la seguridad pública.

Después de ver lo mal que se comporta su familia en un picnic de la planta nuclear, Homero resuelve vender la TV para pagar un psiquiatra que solucione los problemas de Los Simpson.

Cansado de que Nelson lo golpee, por haber defendido a Lisa de él, Bart lidera a todos sus amigos para devolver el golpe.

Lisa se siente deprimida por los muchos problemas que la rodean, pero conoce a un músico de blues que la hace sentir mejor.

En un día de paseo por el bosque, Los Simpson se pierden y tienen que sobrevivir. Bart y Homero salen en busca de ayuda, pero solamente encuentran más problemas.

Para impresionar a unos revoltosos de la escuela, Bart le corta la cabeza a la estatua del fundador del pueblo, Springfield. Por desgracia, por ese acto el pueblo entero clama por su sangre.

Homero le regala a Marge una bola de boliche para su cumpleaños. Marge se aficiona al juego y, en la pista de bolos, conoce a alguien que le enseña el juego y pretende vivir un romance con ella.

Usando su cámara de espía, Bart le saca una foto a Homero en el momento justo en que está muy cerca de una bailarina en una despedida de soltero. La foto se vuelve muy popular, hasta que se entera Marge y empiezan los problemas.

Skinner se cansa de la mala conducta de Bart en la escuela y lo manda, en un intercambio cultural, a Francia, donde lo tratan como a un esclavo. El resto de la familia Simpson recibe a un estudiante albanés, que resulta ser un espía.

Krusty termina en la cárcel por robar el Mini Súper. Bart quiere ayudarlo y descubre que Bob Patiño le tendió una trampa.

Marge y Homero salen a pasar una noche romántica y dejan a los niños con una niñera, que resulta ser una delincuente.